El delantero portugués tuvo un triste retiro de los Mundiales luego de quedarse en el banco y cuando jugó no pudo marcar la diferencia.
Cristiano Ronaldo puso punto final a su participación en el Mundial Catar y, muy posiblemente a los Mundiales, entre lágrimas, en el banquillo, sin poder romper la marca de Eusebio y sin lograr marcar la diferencia cuando estuvo en el terreno de juego.
Se presagiaba
Cristiano llegó al Mundial en medio de enormes polémicas con su anterior club, el Manchester United, y esos problemas más su poca participación en los últimos meses le pasaron factura y no le permitieron jugar un Mundial con comodidad y terminó en el banquillo.
Fue suplente contra Suiza en octavos de final y este sábado contra Marruecos no fue la excepción, ya que nuevamente se quedó en el banco y cuando ingresó a falta de 40 minutos para el final del segundo tiempo apenas si tuvo contacto con el balón, salvo una acción que el atajó Bono.
Ante ello, Cristiano se quedĂł sin el Ăşnico tĂtulo que le faltaba en su brillante carrera, ni tampoco logrĂł alcanzar la mejor marca de su selecciĂłn que ostenta el inolvidable Eusebio como máximo goleador de la historia del cuadro portuguĂ©s en Mundiales con nueve tantos.
A sus 37 años, Cristiano solamente pudo conseguir en Catar convertirse en el único jugador que logró anotar en cinco Mundiales.
Triste adiĂłs
Mucho antes del inicio del partido se sabĂa que Cristiano no iba a ser titular este sábado contra Marruecos. LlegĂł al estadio Al Thumama, al sur de Doha, sonriente y siendo uno de los Ăşltimos en bajar del autobĂşs con auriculares y saludando a las personas que encontrĂł en su camino.
Luego de un primer tiempo para el olvido de Portugal, que quedĂł enredado en el extraño pero efectivo fĂştbol de Marruecos, finalmente el tĂ©cnico Fernando Santos le dio ingreso en el minuto 50. Pepe lo encontrĂł para darle el brazalete de titular pero ni Cristiano ni nadie podĂa salvar al cuadro luso.
Cristiano tuvo buena parte del segundo tiempo para tratar de encontrar el tanto del empate, pero tanto Cristiano como sus compañeros estaban desconectados. Fueron presa fácil de la defensa marroquĂ.
Llegó el pitazo final y Cristiano se enfiló solo hacia el camerino en medio de un mar de lágrimas y no encontró consuelo por parte de varios jugadores rivales y algunos miembros de la federación lusa que acudieron a su encuentro.
Fernando Santos se la jugó contra Suiza sin Cristiano desde el inicio y le funcionó, pero este sábado no y los portugueses afrontan un duro momento en medio de la polémica generada por Ronaldo y el entrenador portugués, tal y como sucedió con el timonel del Manchester United.
Fue un triste final para uno de los jugadores portugueses más brillantes de la historia, pero que en los últimos meses ha tenido que vivir momentos muy tristes y complicados.