El equipo juvenil perdió una gran oportunidad de clasificar al Mundial.
Lo que parecía ser una noche perfecta se convirtió en pesadilla para la Selección Sub-17 de Guatemala, que luego de perder 2-1 contra Haití se ahogó en la orilla en su aspiración de clasificar al Mundial de Catar.
Sin fortaleza
El equipo juvenil necesitaba, como mínimo, un empate para clasificar a la Copa del Mundo, pero no tuvo la fortaleza mental, ni futbolística para quedarse con el ansiado boleto.
Y es que se topó con un rival fuerte físicamente y que se paró bien en su sector defensivo para llevarse la victoria con dos goles de Jean-Baptiste Sonson, ya que el tanto de Patrick Arana no fue suficiente para conseguir el objetivo.
Con esta derrota, Guatemala desperdició una oportunidad de oro para clasificar a la primera Copa del Mundo de la categoría en un grupo que no era del otro mundo.
Queda de manifiesto, una vez más, que los entrenadores que han dirigido a las selecciones juveniles en los últimos tiempos les ha faltado personalidad para conformar equipos más sólidos para encarar grandes desafíos en el ámbito internacional.